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Último día en Luxor

  1. Vamos al Cairo Y a Egipto
  2. Cairo desde las Alturas
  3. Pirámides de Giza, Sakkara y Darshur
  4. Mercados Paralelos
  5. Giza Station, please
  6. Luxor, dos cartones de leche
  7. El Valle de los Reyes y otras maravillas
  8. Volando sobre tumbas milenarias
  9. Paseo en felucca
  10. Último día en Luxor
  11. Partimos a Dahab
  12. Neopreno Fashion Week en Dahab
  13. Colored Canyon
  14. Si yo tuviera una barca…

Como habíamos comentado en el post anterior,nos levantamos para dar una vuelta en camello por los pueblitos cercanos a Luxor.

Como apunte diremos que en ningún momento dimos propina a los camareros que nos encontrábamos cada mañana durante el desayuno. NO les dábamos propina sencillamente porque estábamos hartos de dar dinero a todo el mundo porque sí, y porque como era buffet nosotros nos apañábamos nuestro propio desayuno. Esto no les debió gustar y cada mañana conforme pasaban los días nos castigaban con tretas infantiles,esto es, se ha acabado el té y por mucho que lo pidiésemos no nos lo traían, se acababa la mantequilla, no nos ponían cubiertos, etc. Pero nosotros estamos curtidos y lo único que consiguieron fue que nos afianzásemos todavía más en nuestra postura.

A lo que íbamos: salimos con la barca para atravesar el río, ya en el otro lado nos esperaban los camellos y los chicos que los llevaban.

Puntualicemos, los camellos no son cómodos ya sea sentados a la europea o bien sentados a la egipcia (cruzando las piernas por encima del cuello del animal). Fani nos maldijo pero aguantó el tipo y el paseo que duró una hora y poco más.

Estuvimos paseando por campos y plantaciones de bananas y mango, visitamos un pueblo muy humilde de casitas pequeñas y oscuras donde todo el mundo tenía perros, cabras y ovejas.

Vimos también cocodrilos en una pequeña riera del Nilo, y los chicos que llevaban los camellos empezaban a molestar a todo animal que se encontraba, hasta que Sandra les dijo cuatro cosas y empezaron a comportarse.

Lo curioso de estos chavales es que siendo tan jóvenes (de 13 a 19 según ellos) fumaban bastante y además alegaban que era bueno para la salud. En fin.

Acabamos nuestro paseo, dimos la propina a los chavales y volvimos al hotel.

Decidimos pasar una tarde tranquila y de perreo hasta que anocheciese para ir a ver el Museo de Luxor.

En el Museo no se pueden hacer fotos, pero nos encantó. Mucho más pequeño que el del El Cairo, pero mucho más limpio y ordenado. Explicaciones en cada exposición y un ambiente muy relajado. También disponen de 2 momias en increíble estado de conservación.

Después del museo nos fuimos a comer nuestra última cena en Luxor, cervecita incluida.

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