La verdad es que el principal y casi único motivo para repetir (o cuatripitir) una ciudad tan cara como Singapur era satisfacer a los niños y pasar el fin de año viendo los fuegos artificiales con el fondo de una gran ciudad. Por fin llegó el día, y decidimos ahorrar energías por la mañana y perrear en el hotel. Por la tarde salíamos a comer y encontramos un centro...









