Los vuelos no fueron malos, pero sí muy largos. El primero de 5 horas y media…el segundo salió con más de una hora de retraso y duró otras 8 horas. En total, pasamos más de 24 horas en ruta y casi sin dormir (con bebés en el asiento contiguo, subidas y bajadas de temperatura e interrupciones cada 3 horas para comer algo) Por fin aterrizamos en Kuala Lumpur. La verdad...














