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En tierra de Golums

  1. Historia de una Ida…
  2. En tierra de Golums
  3. Como no aburrirse en Rotorua
  4. De Rotorua a Mordor
  5. El sur también existe
  6. Abel Tasman National Park y una farola que llora
  7. Camino a los glaciares
  8. Cuando el grajo vuela bajo…(acaba mal)
  9. Take it easy (tómalo con calma)
  10. No es justo! (Milford Sound)
  11. Pingüinos Y Bolas (no pingüinos en bolas)
  12. Recuperándonos del shock

Salimos de Auckland hartos de tanto pagar por todo. La prudencia nos decía que nos acostásemos temprano, pero Virgilio (un valenciano supermajo que nos encontramos en el hostal) nos decía otra cosa… El pobre se tragó las 2.000 fotos del viaje, no sólo sin quejarse, sino disfrutando y mostrando todo su interés. Y entre una cosa y la otra, nos fuimos a la cama a las 05:00 am.

A las 09:00 estábamos en pie. Sebas durmió del tirón, pero Sandra sólo 1 hora. Como zombies cogimos nuestro cochecito y empezamos la ruta hacia Rotorua.

Rotorua es el corazón de la cultura maorí, donde se concentra el 35% de los aborígenes (nada bien tratados) de estas tierras. Es, además, un foco de importante actividad geotérmica y fenómenos naturales derivados de esa actividad (géisers, calderas, aguas termales, etc.)

El camino estuvo plagado de mementos para Irlanda. Colinas verdes, ovejas y vacas, pequeños poblados y granjas perdidas. Todo muy idílico.

La llegada a Rotorua fué buena. Llegamos directamente a la oficina de información turística y de ahí (sin demasiada información) a nuestro hostal. El dueño SÍ es un verdadero punto de información. Nos puso al día de todo lo que se podía hacer GRATIS en Rotorua (no es poco ni despreciable) y donde podíamos comprar ropa de abrigo barata (incluso llamó a la tienda para saber si estaban abiertos y mantenían la oferta). Una pasada.

A la vuelta de las compras (hace demasiado frío aquí para sobrevivir con la misma ropa que en Malasia o Filipinas) aparcamos en el parque Kuriau, a la entrada del pueblo. Era una de las excursiones gratuitas de la lista y pensamos que sería algo simple y “para pasar la tarde”. Y nos llevamos la sorpresa.

¡Es una pasada!

Está lleno de charcas y pequeños lagos de aguas termales. Algunas incluso expulsan gases y hacen ese típico ruido de la charca del pantano que burbujea. El vapor que hay en el aire a veces lo llena todo y uno no puede ver nada a 2 metros. Y de repente sopla el viento y se ve todo.

El olor es de huevos podridos (sulfuro), pero sin ser demasiado molesto. De hecho, te acostumbras a los pocos minutos y ni molesta. Las fotos esta vez nos han quedado geniales (estamos encantados de la cámara nueva), así que os las dejamos para que las disfrutéis. Nosotros lo pasamos bomba.

Y esta era la actividad más simple de la lista…Nueva Zelanda promete!

PD: Cerca de Rotorua se rodaron las escenas de “El Señor de los Anillos” que corresponden a la ciudad de los Hobbits, Hobbiton. Nada que ver con estos pantanos…aunque bien podría ser la casa de Golum.

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