Madrugamos y no sirvió de nada, llovía de buena mañana. Salimos igualmente a ver el monasterio Rozhen, a unos 6-7 km del pueblo. Cuando llegamos al monasterio llovía tanto que lo vimos como pudimos y no pudimos proseguir con las pirámides de Melnik ya que había que coger un sendero desde el monasterio y estaba lloviendo demasiado para caminar.
Así que volvimos al hotel a ver el ultimo capítulo de Juego de Tronos para hacer tiempo e ir a comer. Tras la comida en el hotel, y la tarde un poco más despejada, decidimos ir a una bodega, total allí no nos mojaríamos.
Apostamos por la bodega Orbelus, http://www.orbelus.bg/en/, y la verdad que fue una sorpresa. La bodega moderna y bonita, nuestro guía (artista que hablaba, búlgaro, ruso, italiano, inglés y algo de español) hizo la visita muy amena. Al terminar la visita decidimos hacer cata de 5 vinos, la mayoría excelentes, y nos regaló dos catas más de los especiales. La verdad, lo pasamos bien y decidimos comprar el que más nos gustó a todos, el Rosado.
A estas altura ya tenemos 4 botellas de vino como saldo pendiente.
Martín se va a descansar y los demás, con el día ya más despejado nos fuimos a ver las prirámides, un paseo no muy difícil y con recompensa. Tras estar a una altura considerable y poniéndose todo el cielo negro otra vez, dedicimos bajar mientras empezaba a llover de nuevo.
Al final, salvamos el día pese a la lluvia.
























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