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Komodo en Phinisi

La experiencia empezaba madrugando, salimos de Kuta a las 6:00 de la mañana para coger el vuelo a Labuan Bajo .

Tras el desayuno a las 5:00 de la mañana y más dormidos que despiertos empezamos el ascenso a pie al punto más alto de Padar Island ,para hacer la foto típica de Instagram. Sandra que tuvo una rotura fibrilar del gemelo de la pierna derecha y no podía subir muy ligera, Joan Carles, que empezaba a tener una bajada de azúcar, y Remei, que se pone taquicárdica cuando hay mucha pendiente, se quedaron en el mirador número tres; mientras que Amalia y Sebas siguieron hasta el número cinco. Como se puede ver en las fotos desde estos miradores, se aprecian las tres playas de diferente color, una negra, una rosa y una blanca, eso es lo que hace tan peculiar a este sitio. Regresamos al barco para nuestro segundo desayuno más abundante, y a seguir.

El día continuó con un baño matutino en una playa de la cual ya no recordamos el nombre. En todas las playas la marea cambia de un momento a otro, y si estás buceando mirando los peces y el coral, te das cuenta de que el coral está cada vez más cerca de tu barriga .Como dato mencionar que aparte de peces, pudimos ver durante las inmersiones, tortugas, mantarrayas, tiburones bebé. Sebas tuvo la gran suerte de poder ver un tiburón adulto.

La tercera parada era una de las actividades más esperadas de esta excursión,  visitar el parque de Komodo para ver a los dragones que llevan el mismo nombre. Nuestro Ranger tenía menos ganas de trabajar que nosotros y pese a su desgana, nos hizo buenas fotos al lado de tres dragones que vimos en todo el recorrido (nos consideramos afortunados) , no es tan frecuente verlos como parece .Comentó algunas curiosidades, como su forma de alimentarse, de reproducirse entre otras cosas. Curioso es que estas islas son muy secas en comparacióncon a las que hemos visitado hasta el momento, y es que aquí llueve muy poco y la temporada seca se alarga más que en el resto de islas.

Si se puede resumir los días de barco, sería algo así ocomo madrugar para hacer actividades, snorkel, playa o  trekking ,comer ,beber y dormitar .Creo que ninguno de nosotros había dormido tantas horas en ninguno de los viajes..

Una de las cosas que más nos impresionaron fue la puesta de sol, no porque quisiésemos hacer fotos o nunca hubiésemos visto ninguna, sino porque a eso de las seis 6:30 de la tarde empezaron a salir del manglar hacia el pueblo centenas de Flying Fox o murciélagos muy grandes para alimentarse durante la noche. No lo esperábamos así y nos dejó fascinados.

Durante estos cuatro días ha habido tiempo para hacer compras en mercadillos locales, en uno de los descansos vinieron dos niños (14 y 10 años) en una diminuta barquita, desde el pueblecito costero a vender pequeños souvenirs.

Como actividad curiosa, fuimos a nadar a una cueva con agua salada. En las fotos se puede apreciar  la dificultad para poder bajar, no era un sitio cómodo,pero era muy agradable flotar en el agua viendo  estalactitas y estalagmitas, mientras los murciélagos sobrevolaban nuestras cabezas.

Aunque quisiéramos alargar el día, a las 9:00 de la noche, ya se cerraban nuestros ojos de cansancio, sabiendo que tocaba madrugar cada día. El día de la despedida fuimos a una playa tranquila ,en Kelur Island ,que resultó ser la más bonita de las que visitamos en este trayecto.

Conseguimos poder permanecer en el barco más tiempo mientras hacíamos tiempo para coger el vuelo hacia Yakarta,donde nos despediríamos de Joan Carles y Remei. Nos alojamos en el Sheraton al lado del aeropuerto para no perder tiempo. La cena estuvo a la altura, pero nosotros no ya que nos moríamos de sueño y no pudimos despedirnos con un vinito, el alcohol tiene un precio prohibitivo.

Atrás quedó el recuerdo de los días en barco, que rememoramos más tarde. Quedaron impresas las partidas de cartas, los Aperol spritz y el sodagin que Remei cargaba cosa mala, la musiquita chill en la cubierta, las pipas ( qué sería esto sin pipas), el vaivén contínuo, el cielo, la modorra infinita, en definitiva amigos viviendo juntos unos días en un barco, pura vida.

Pero el viaje continúa, cogimos un vuelo hacia Kalimantan, borneo Indonesio, para iniciar nuestro Tour en barco para visitar orangutanes, pero eso ya lo contaremos en el siguiente Post.