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Chucky I, Chucky II

  1. Tope Chino
  2. Dentro de la Ciudad Prohibida
  3. Último día en Beijing
  4. Datong
  5. Pingyao: Como en las pelis de chinos
  6. Chucky I, Chucky II
  7. Rumbo a Xi’an (Paz Celestial)
  8. Los guerreros de Terracota
  9. No Shopping Tour (Jiuzhaigou)
  10. El Budha gigante
  11. Queremos un Panda
  12. Yangshuo: Bola de Drac Z
  13. Río Lí: Fani y su macabra influencia de nuevo
  14. Right to be Wrong
  15. Pavarotti no era chino
  16. Planificando nuestro segundo viaje a China
  17. Engullidos por Hong Kong
  18. Gincana en Fuzhou
  19. Wuyi y los 1000 escalones
  20. Días de Sudor en Huangshan
  21. Hongcun y el Valle Esmeralda
  22. Hangzhou y el West Lake
  23. Día perdido en Suzhou
  24. Jardines Clásicos de Suzhou
  25. Disney Shangai, sin Disney
  26. Tongli y despedida de Suzhou
  27. Xian, segunda parte
  28. Everybody is Kung Fu fighting! Luoyang y monjes Shaolin
  29. Las Grutas Longmen
  30. Torre del Tambor, Torre de la Campana y Hutongs
  31. La Ciudad Prohibida, otra vez
  32. La Gran Muralla – esta vez la versión más ortodoxa
  33. La China Moderna – El Parque Olímpico

Una de las “comodidades” del hostal eran las hijas, sobrinas o lo que fuesen del manager del hostal. Las hemos llamado chucky I y II respectivamente porque son un poco como el muñeco diabólico. Mueven la boca y repiten la misma frase hasta 30 veces seguidas (no es una metáfora) hasta que consiguen lo que quieren.

Se pegan como garrapatas a los “extranjeros” y no nos sueltan hasta que nos vamos a las habitaciones. Invaden el “espacio vital” de Sandra (ya se sabe, “respiran mi oxígeno”) y se agarran al brazo de Fani o Sebas cuando notan que no les hacemos caso.

Estuvieron a punto de invadir también nuestra habitación, pero decidimos que teníamos que mantener nuestro campamento base libre de plagas, así que mandamos a la “Bulldog Sandra”, capaz de terminar con cualquier relación social en 2 frases.

En 2 minutos Sandra se deshizo de ellas y quedó claro que la habitación era tabú.

Hasta ahora hemos lidiado con ellas más o menos bien, con alguna vena hinchada a veces en la frente de Sandra, pero sin llegar a las manos. De hecho, este Post los escribimos porque nos han visto escribir otros y se han empeñado en tener una foto suya colgada de Internet. Como si esto fuese a hacerlas famosas 🙂

Aquí las tenemos:

Lo cierto es que a pesar de todo lo dicho, nos han hecho divertida la estancia y son buena gente, con unas ganas enormes de aprender cosas nuevas y fascinadas por todo lo que sea diferente.

PD: Los primeros días no se explicaban (y no sé si ahora lo hacen) cómo era que yo dormía con Sandra a un lado y Fani al otro. Estuvieron espiando varias veces por la ventana a ver si encontraban una orgía occidental, pero en eso las decepcionamos.

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