• Menu
  • Menu

In the jungle, the magic jungle, the lion sleeps tonight…

  1. 19 horas desesperadas – volando voy…
  2. Edificios Raros
  3. In the jungle, the magic jungle, the lion sleeps tonight…
  4. Vistiendo a la Oveja de Seda
  5. Primer día en Ubud
  6. Terrazas de Arroz, Volcanes, Templos y Clínicas con Cucarachas
  7. Feliz Aniversario?!
  8. Negociando el Confinamiento – Gunung Kawi
  9. Nos movemos a las famosas playas
  10. Mojándonos de Nuevo en Manado
  11. Inmersiones en Bunaken
  12. Últimas inmersiones y un día excursión
  13. Universal Studio Singapur – El día de Hugo

Esa era la canción que Sebas cantaba para tranquilizar a Hugo….y porqué hacía falta tranquilizarlo?

Pues porque, por segunda vez en su corta vida, volvimos a arrastrar el pequeño culete de Hugo por la Jungla. Y como la primera vez nos pareció tan “fácil”, esta vez nos trajimos también a Amalia. No aprendemos, no.

Después de ver lo más importante de Yogja, el tercer “highlight” es el  volcán Merapi. Es un volcán activo con ciclos de erupciones cada 4 años (la última en 2010, así que no debe quedarle mucho). Llegar hasta la cima con ellos es imposible (de hecho, nosotros solos ya sudaríamos lo nuestro…son casi 4 horas de caminata), así que decidimos algo más realista.

No sabíamos muy bien hasta donde podríamos llegar cuando entramos en el parque, pero empezamos a andar muy rápido – impulsados por los gritos de pavor de Hugo y Sandra al ver como una avispa de alas naranjas y unos 4 cm. de largo acababa de matar a una araña roja enorme y se disponía a atacarnos a nosotros.

Justo cuando Hugo y Amalia empezaban a dejar de temblar y empezaban con la risa nerviosa que viene tras el susto, un ejército de monos empezó a pegar saltos desde los techos de chapa (con el ruido que eso hace) para aterrizar a escasos centímetros nuestros. Pánico total 2.

Volvimos a correr hasta la entrada de la Jungla, donde Hugo ya no quería saber nada de tocar el suelo.

Pasamos unos cuantos escalones “aupa” hasta que se calmaron los ánimos…pero enseguida empezaron los escalones imposibles y las cuestas resbaladizas con barranco a un lado y pared al otro.

Nos pasamos os siguientes 800 metros de escaleras y cuestas arriba con los niños a cuestas, oyendo todo tipo de ruidos de la selva.

Por fin llegamos al puesto de observación donde debíamos poder ver el volcán…pero solo pudimos ver las nubes que lo tapaban. Aún así la experiencia fue entretenida y lo pasamos bien. Alguna avispa gigante volvió a animar la fiesta y se llevó un pañuelazo.

Volvimos al pueblo a comer y de ahí, sin mucho más que hacer, decidimos ir a ver la playa de arena volcánica (negra) que está más cerca.

En la playa nos montamos en unos carros a caballo que nos dieron un paseo bastante rápido por toda la playa (larguísima, enorme y brillante). Los niños jugaron con las olas (solo los pies) y volvimos a casa reventados.

A la vuelta pudimos cenar tranquilos (los dos dormían) y tuvimos una experiencia un poco fea. Al salir del cajero automático, un tipo empezó a seguir a Sebas con intenciones bastante claras. Parecía que se hacía señales con otro…hasta que vieron a los enanos durmiendo con Sandra. Entonces abortaron. En estos países muy pocos se arriesgarían por un guiri sobrado de dinero al que le están quitando un poco…pero por lo que hemos visto, se comerían con patatas a cualquiera que pusiera en peligro a un niño. Esta vez, ellos nos han protegido a nosotros.

Responder a fani Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 comments