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El Budha gigante

  1. Tope Chino
  2. Dentro de la Ciudad Prohibida
  3. Último día en Beijing
  4. Datong
  5. Pingyao: Como en las pelis de chinos
  6. Chucky I, Chucky II
  7. Rumbo a Xi’an (Paz Celestial)
  8. Los guerreros de Terracota
  9. No Shopping Tour (Jiuzhaigou)
  10. El Budha gigante
  11. Queremos un Panda
  12. Yangshuo: Bola de Drac Z
  13. Río Lí: Fani y su macabra influencia de nuevo
  14. Right to be Wrong
  15. Pavarotti no era chino
  16. Planificando nuestro segundo viaje a China
  17. Engullidos por Hong Kong
  18. Gincana en Fuzhou
  19. Wuyi y los 1000 escalones
  20. Días de Sudor en Huangshan
  21. Hongcun y el Valle Esmeralda
  22. Hangzhou y el West Lake
  23. Día perdido en Suzhou
  24. Jardines Clásicos de Suzhou
  25. Disney Shangai, sin Disney
  26. Tongli y despedida de Suzhou
  27. Xian, segunda parte
  28. Everybody is Kung Fu fighting! Luoyang y monjes Shaolin
  29. Las Grutas Longmen
  30. Torre del Tambor, Torre de la Campana y Hutongs
  31. La Ciudad Prohibida, otra vez
  32. La Gran Muralla – esta vez la versión más ortodoxa
  33. La China Moderna – El Parque Olímpico

El 22 de febrero volvíamos de nuestro fantabuloso tour. Convencidos de no volver a contratar uno de nuevo. Descansamos en el hostal para el viaje del día siguiente.

Nos levantamos sin despertador, no era demasiado tarde ni demasiado temprano. Decidimos desayunar un american breakfast la mar de delicioso después de nuestra tortura china. Se nos hizo tarde. Así que ese día no pudimos ver los Pandas, porque a las 10 de la mañana empiezan a retirarse para dormir, muy activos estos animalitos.

En lugar de ir a visitar a los Pandas, decidimos poner rumbo al Budha de Leshan, a dos horas en autobús desde Chengdu. Llegamos a las 14:00 al inicio del parque después de un bus urbano hasta la estación de autobuses, allí otro autocar muy cómodo hasta Leshan (2 horitas) , y finalmente otro bus urbano hasta las afueras de Leshan.

Después de entrar en el parque, que era enorme, descubrimos un paisaje increíble. Selvático, húmedo, tierra roja, niebla, budhas, cuevas… impresionante. Nada más entrar descubrimos unos pasadizos al estilo Indiana Jones, eso sólo era el principio.

Subimos y bajamos mogollón de escalones, no os podéis llegar a hacer una idea de lo intrincado, laberíntico y misteriosos que era el camino y de lo, porque no decirlo, interminable. Las indicaciones no eran precisamente abundantes y por supuesto nos perdimos unas cuantas veces. Pero después de una hora, y de 2 hígados fuera, el de Fani todavía se conservaba intacto, llegamos al gran Budha de Leshan.

El budhita mide nada más que 71 metros de alto y es el Budha más grande del mundo. Está orientado hacia el río, con lo que las vistas , aunque con niebla, eran espectaculares.

Nos hartamos de hacer fotos, no sólo el Budha era espectacular, también los numerosos templos que nos encontrábamos por el camino, las interminables escaleras y los encantadores puentes. En total una visita de lo más agradable. El tiempo era justo y estábamos algo perdidos después de caminar y caminar, así que nos salvaron los chinos con sus bicicletas. Madre qué piernas!!!!.

Nos dejaron a tiempo en la parada del bus donde pudimos conversar con un par de francesitos. Nos quedaba el camino de vuelta, esta vez con fotos tan bonitas como estas.

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