Dejamos nuestro paraíso en Las Terrenas, obviando una de las atracciones de la zona, La Cascada del Limón, ya que se accede a caballo y nos enteramos del maltrato al cuál son sometidos los caballos, no quisimos aportar nuestro grano de arena. Así que fuimos directamente a Santo Domingo, a la zona colonial, donde teníamos el hotel, regentado por un francés muy...














